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¿Qué pasa si la SUNAT te descubre metiendo gastos personales?

La SUNAT no es un amigo que te va a dar una palmadita en la espalda. Si revisan tus cuentas y ven que metiste compras de tu casa en la empresa, pasará esto:

Multas que duelen: Te clavarán una multa basada en las penalidades del año y, encima, te cobrarán intereses por cada día que pasó desde que debiste pagar ese dinero. El chiste sale carísimo. El Checklist: ¿Cómo saber si una factura sí sirve para tu negocio?

Para que duermas tranquilo sin miedo a una revisión, hazte estas 4 preguntas antes de pedir factura:

¿Puedes demostrar que es verdad?: A la SUNAT no le basta el papelito de la factura. Tienes que poder demostrar que el servicio existió. Si contrataste a alguien para pintar tu local, guarda los mensajes de WhatsApp, los correos o tómale una foto al local pintado. ¡Las pruebas valen oro!Hacer las compras de la semana en el supermercado, pagar la cena familiar del domingo o comprarte ropa para salir… y pedir factura con el RUC de tu empresa. Para muchos emprendedores, esto parece una jugada maestra para «pagar menos impuestos», pero la verdad es que es una de las formas más rápidas de meterse en problemas con la SUNAT.

¿El negocio de verdad lo necesita?: ¿Ayuda a que trabaje? (Ejemplo: el internet, la luz del local, los útiles de escritorio, la publicidad). Si la respuesta es sí, pídele factura.

¿El monto tiene sentido?: Si tu negocio vende S/ 5,000 al mes, no tiene ningún sentido que metas una factura de S/ 2,000 por un solo almuerzo de negocios. Tiene que ser algo lógico para el tamaño de tu empresa.

¿Cómo lo pagaste? (¡Cuidado con esto!): Si la compra pasa de los S/ 2,000 o los USD 500, NO la pagues en efectivo. Tienes que usar una transferencia, yape de la empresa o tarjeta del negocio. Si lo pagas en efectivo, la SUNAT te anulará la factura de inmediato, aunque la compra sea 100% real.

Te quitan el beneficio: Te borrarán esa factura por completo y te dirán: «Este dinero que te ahorraste en impuestos, ahora me lo devuelves».

Impuestos más caros: Como tu negocio ahora «gastó menos» (porque te quitaron esas facturas falsas), la SUNAT asumirá que ganaste más dinero y te cobrará más Impuesto a la Renta.

En el mundo de los negocios hay una regla de oro que es muy fácil de entender: Para que una factura sirva para bajar tus impuestos, esa compra tiene que haber ayudado directamente a tu negocio a funcionar o a ganar más dinero.

Si tu empresa vende software o ropa, ¿cómo le explicas a un auditor de la SUNAT que la factura de un coche de bebé o los pañales ayudan a que tu negocio produzca más? No hay forma.